PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

dilluns, 20 de febrer de 2017

NAOMI KLEIN CONTRA TRUMP

El gabinete de amiguitos de Trump puede parecer fuerte, pero tiene miedo

Sin Permiso / The Nation


Retrocedamos con la cámara y hagamos un reconocimiento de lo que está sucediendo en Washington ahora mismo. La gente que ya posee una porción absolutamente obscena de la riqueza del planeta, y cuya parte crece cada vez más cada año que pasa —en el último recuento, ocho hombres poseían tanta riqueza como la mitad del mundo — está determinada a quedarse todavía con más. Las figuras clave que pueblan el gabinete de Donald Trump no sólo son megarricos, son individuos que hicieron su dinero a sabiendas de que se perjudicaba a las personas más vulnerables de este planeta y al planeta mismo. Parece ser una especie de requisito para el puesto de trabajo.

Tenemos al banquero basura Steve Mnuchin, elección de Trump para Secretario del Tesoro, cuya “máquina de ejecuciones hipotecarias” sin ley arrancó a decenas de miles de personas de sus hogares.

Y de las hipotecas basura a la comida basura, ahí encontramos al designado por Trump como Secrretario de Trabajo, Andrew Puzder. Como director ejecutivo de su imperio de comida rápida, no le bastaba pagar a sus trabajadores sueldos abusivos que no daban para vivir. Varias demandas judiciales acusan además a su empresa de robar salarios a los trabajadores al no pagarles trabajos y horas extraordinarias.

Y pasando de la comida basura a la ciencia basura, aquí está el escogido por Trump para Secretario de Estado, Rex Tillerson. Como ejecutivo primero, y director ejecutivo después, de Exxon, su empresa costeó y dio mayor volumen a la basura científica, y presionó ferozmente entre bastidores en contra de las acciones internaciones significativas contra el cambio climático. Y debido no poco a estos esfuerzos, el mundo perdió decenas de años, cuando deberíamos haber estado quitándonos de encima nuestra adicción a los combustibles fósiles, acelerando por el contrario la crisis del clima. Debido a estos nombramientos, un número incontable de personas está perdiendo ya su hogar a causa de tormentas y de los mares en ascenso, pierde ya la vida por las olas de calor y las sequías, y en última instancia serán millones los que verán desaparecer su tierra natal bajo las olas. Como de costumbre, la gente que primero y peor sufre las consecuencias es la gente más pobre, de piel negra y morena en una abrumadora mayoría.

Casas robadas. Salarios robados. Culturas y países robados. Todo inmoral. Todo extremadamente rentable.

Pero la reacción popular iba aumentando, que es precisamente la razón por la cual esta banda de directores ejecutivos —y los sectores de los que provienen — andaba con razón preocupada de que la fiesta estuviera a punto de acabarse. Tenían miedo. Banqueros como Mnuchin se acuerdan del derrumbe financiero de 2008 y la forma franca en que se habló de nacionalizar bancos. Fueron testigos del ascenso de Occupy y después de la resonancia que alcanzó el mensaje contra la banca de Bernie Sander durante la campaña.

Jefazos del sector servicios como Andrew Puzder están aterrados por el creciente poder de la “Lucha por los 15 dólares” [principal campaña por el aumento del salario mínimo] que ha ido consiguiendo victorias en ciudades y estados de todo el país. Y si hubiera ganado Bernie lo que fueron unas primarias sorprendentemente reñidas, la campaña bien podía haber tenido a su adalid en la Casa Blanca. Imaginemos lo espantoso que resulta esto para un sector que depende de modo tan esencial de la explotación en el lugar de trabajo para mantener bajos los precios y elevados los beneficios.

Y nadie tiene más razones que Tillerson para temer a movimientos sociales en ascenso. Debido al creciente poder del movimiento climático global, Exxon se ve sometida a ataques en todos los frentes. Los oleoductos que transportan su petróleo se ven bloqueados, no sólo en los Estados Unidos sino en todo el mundo. Las campañas de desinversión se extienden como el fuego, lo que provoca incertidumbre en los mercados. Y en el último año, los engaños diversos de Exxon acabaron siendo investigados por la SEC [Comisión de Bolsas de Valores de los EE.UU.] y múltiples fiscales generales de los estados. La amenaza que plantea a Exxon el que se actúe contra el cambio climático es existencial. Los objetivos de temperatura del acuerdo de París sobre el clima resultan totalmente incompatibles con quemar el carbono que empresas como Exxon tienen en sus reservas, fuente de su valoración mercantil. Esa es la razón por la que los mismos accionistas de Exxon han ido haciendo preguntas cada vez más incómodas acerca de si estaban a punto de quedarse con todo un montón de activos sin valor.

Este es el telón de fondo del ascenso de Trump al poder: que nuestros movimientos empezaban a ganar. No estoy diciendo que fueran suficientemente fuertes, que no lo eran. No estoy diciendo que estuviéramos suficientemente unidos, que no lo estábamos. Pero algo estaba muy decididamente moviéndose. Y en lugar de arriesgarse a la posibilidad de que hubiera un avance aun mayor, esta banda de boquillas de los combustibles fósiles, mercachifles de comida rápida y prestamistas depredadores se ha congregado para hacerse con el poder y proteger su mal adquirida riqueza.

Seamos claros: no se trata de una pacífica transición de poder. Se trata de una absorción empresarial. Los intereses que ya desde hace tanto llevan untando a los dos partidos principales para que cumplan sus órdenes han decidido que se han cansado del juego. Aparentemente, todo esto de tratar a los políticos a cuerpo de rey, toda esa lisonja y esos sobornos legalizados eran un insulto a su sensación de estar investidos de un derecho divino.

De modo que se están ahorrando al intermediario y hacen lo que todo mandamás cuando quiere que algo se haga bien: lo están haciendo ellos mismos. Exxon, de Secretario de Estado. Hardee’s [cadena de restaurant de comida rápida], de Secretario de Trabajo. General Dynamics, de Secretario de Defensa. Después de decenios de privatizar el Estado por piezas y a trocitos, se han decidido a ir a por el gobierno mismo. La frontera final del neoliberalismo. Por eso es por lo que Trump y los designados por él se ríen de las débiles objeciones que se ponen a los conflictos de interés: conflicto de interés es todo, esa es toda la cuestión.

Así pues, ¿qué hacemos con esto? En primer lugar, recordar siempre sus debilidades, aunque ejerzan un poder puro y duro. La razón por la que se ha caído la máscara y estamos siendo hoy testigos de un gobierno empresarial manifiesto no se debe a que estas empresas se sintieran todopoderosas: es que tenían pánico.

Además, la mayoría de los norteamericanos no votó a Trump. El 40% se quedó en casa y, de la gente que votó, hubo una clara mayoría a favor de Hillary Clinton. Ganó él dentro de un sistema muy amañado. E incluso dentro de ese sistema, tampoco ganó él. Perdieron Clinton y el estamento de poder del Partido Demócrata. Trump no ganó en medio de una abrumadora emoción y con grandes cifras. Ganó porque Hillary deprimió las cifras y por su falta de entusiasmo. El estamento de poder del Partido Demócrata no creyó que fuera importante hacer campaña sobre mejoras tangibles en la vida de la gente. No tenían prácticamente nada que ofrecerle a gente cuya vida se había visto desgarrada por los ataques del neoliberalismo. Creyeron que podían cabalgar sobre el miedo a Trump, y esto no funcionó.

Y esta es la buena noticia: todo esto vuelve a Donald Trump increíblemente vulnerable. Es este el tipo que llegó al poder contando las mentiras más impúdicas y descaradas, vendiéndose como un defensor del trabajador que por fin se alzaría frente al poder y la influencia empresariales en Washington. Una parte de sus bases sufre ya el arrepentimiento del comprador, y esa parte no va a hacer más que crecer.

¿Alguna otra cosa por lo que a nosotros respecta? Esta administración va a ir a por todas de una vez. Hay informes de un presupuesto de los de conmoción-y-espanto destinado a recortar 10 billones de dólares en diez años, pasándole la sierra mecánica a todo, lo que va de programas contra la violencia contra las mujeres a programas de arte, del apoyo a las energías renovables a la protección policial de comunidades. Está claro que piensan que nos arrollará esta estrategia de “blitzkrieg”. Pero pueden verse sorprendidos. Bien podría unirnos en una causa común. Y si sirve de indicativo el volumen de las manifestaciones de mujeres, hemos empezado con buen pie.

Levantar robustas coaliciones en un momento de política de capillitas supone un trabajo duro. Hay que afrontar historias dolorosas antes de llegar a progresar. Y la cultura de financiación de las fundaciones y de la cultura de la fama en el activismo tiende a enfrentar entre sí a la gente y los movimientos, en lugar de animar a la colaboración. Pero las dificultades no pueden dejar sitio a la desesperación. Por citar un dicho popular entre la izquierda francesa: “La hora pide optimismo; dejemos el pesimismo para tiempos mejores”. (“L’heure est à l’optimisme, laissons le pessimisme pour des temps meilleurs.”)

Personalmente, no puedo hacer mucho acopio de optimismo. Pero en este momento en el que todo está en juego, podemos y debemos encontrar nuestra más firme determinación.


Naomi Klein: autora, entre otros libros, de La doctrina del shock y No Logo.
Fuente: The Nation, 6 de febrero de 2017
Traducción: Lucas Antón
Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/el-gabinete-de-amiguitos-de-trump-puede-parecer-fuerte-pero-tiene-miedo

dissabte, 4 de febrer de 2017

COM TROBAR LES IDEES EN UN TEXT




LA DISSERTACIÓ FILOSÒFICA



PREGUNTES D'ÈTICA I POLÍTICA

PREGUNTES DELS ALUMNES DE 1r A



  • Per què el govern no s'interessa per la població? (Ona)
  • Existeix el sistema polític perfecte? (Júlia)
  • Seria possible un govern mundial? (Agustín)
  • Podria ser viable l'anarquisme? (Ona)
  • Té sentit dedicar el temps a treballar? (Ona)
  • Està en perill la democràcia? (Agustín)
  • Qui posa les regles de a conducta moral? (Nerea)
  • En quines circumstàncies sentim empatia? (Ona)
  • Quin són els criteris morals? (Nerea)
  • Perquè necessitem els diners? (Marc)
  • És possible una societat sense diners? (Agustín)
  • És legítima la desigualtat econòmica entre els humans? (Josep)



PREGUNTES DELS ALUMNES DE 1r E


  • Existeix la generositat en si? (Júlia)
  • És just que ens queixem d'un govern que hem votat? (Paulo)
  • Per què fem servir la mentida? Per què la fem servir? (David)
  • Quina és la clau de la convivència? (Nerea)
  • Acollirieu un refugiat a casa vostra? (Josep)
  • Quin és el sentit del que fem a nivell personal (Quim)
  • La ignorància és útil a la política? (Paula)
  • Realment vivim en una demmocràcia? (Míriam)
  • Com es fabriquen els estereotips? (Anna)
  • Per què Aristòtil classifica la democràcia com a pitjor forma de govern? (Maria)
  • Com a conseguim autoconvèncer-nos d'una idea? Per què ens autoenganyem? (Anna)
  • Per què odiem els que pensen diferent? (Bernat)
  • Hauria d'anar a votar? (David)
  • Per què tenim por a ser nosaltres mateixos? (Erik)
  • La casualitat, la sort i el destí són el mateix? (Bernat)
  • Hauria d'estar permesa l'eutanàsia? (Míriam)
  • Per què la gent és capaç de fer bullying? (Andrea)
  • Realment es fa justícia? (Míriam)
  • És correcte el matrimoni entre persones del mateix sexe? (Míriam)






diumenge, 29 de gener de 2017

IDEALISMO SUBJETIVISTA

El problema de la relación entre alma y materia va a sufrir una vuelta de tuerca con la propuesta de Berkeley (1685-1753), un filósofo empirista inglés que retoma el asunto a casi un siglo de distancia de Descartes. Como empirista, se manifiesta disidente respecto de Locke y Newton, pero en realidad no hace sino llevar al extremo lógico el punto de partida del empirismo: podemos confiar en nuestras percepciones, pero no sabemos qué hay más allá de ellas.

Por eso su teoría de la realidad se llama idealismo subjetivista: las percepciones son ideas en una mente, y no podemos conocer nada más allá de esas ideas de un sujeto pensante, sólo podemos estar seguros de la existencia de nuestras ideas. Digamos que hasta aquí llegó Descartes cuando formuló el cogito desde la duda metódica. Descartes fue más allá con la ayuda de la idea de Dios. Berkeley también irá más allá, pero por otro camino. Es empirista, no confía en las ideas innatas cartesianas. Pero es un empirista disidente, si los datos de los sentidos son subjetivos, lo son en todos los sentidos, es decir, no sólo en cuanto a las cualidades sensoriales, sino también en cuanto a las primarias (forma, extensión, etc.). No hay esencias debajo de las cualidades sensibles, no hay nada que podamos llamar substancia y considerarla la base de la materia (como extensión).

Berkeley explica el mundo sin materia. Si todo son ideas, eliminamos el componente opuesto del problema cartesiano, y ya no hay problema. No hay un mundo externo de substancias que debamos conectar.
  • Sigue un procedimiento racional, hace una propuesta razonable, una argumentación que muestra la posibilidad de que el mundo material sea una representación subjetiva, nuestra fantasía personal e intransferible.
  • Naturalmente, también se deja llevar por prejuicios religiosos. Berkeley es obispo. Cree que el materialismo derivado del dualismo cartesiano y sostenido por Locke favorece al ateísmo.
  • Pero no es cartesiano: para él, las ideas de nuestra mente sólo son adventicias o facticias. Son fruto de la asociación de ideas y de la regularidad observable. Creemos que responden a un mundo exterior objetivo, pero no podemos saberlo. De hecho, es imposible saber si compartimos las mismas ideas.
  • Las ideas son concretas, o hay ideas abstractas. Cuando pienso en una manzana, imagino una manzana concreta, no una forma ideal de manzana.
  • Todo, esto es, el mundo, la totalidad de las cosas, es contenido mental mío. No hay prueba alguna de la existencia de un mundo externo a mí. Como diría Leibniz, yo soy una mónada que percibe, pero no puedo aventurar que haya más mónadas como yo ahí fuera.
  • ¿En qué consiste la existencia? Las cosas existen en tanto que son percibidas por un sujeto (que su vez existe como mente pensante). Las cosas existen en las mentes de los que perciben. Esse est percipi, dice Berkeley, ser es ser percibido. Naturalmente, se existe en tanto que contenido de una percepción, contenido mental, idea, que pertenece a un sujeto. Eso es el idealismo subjetivista.
  • Para Berkeley, el mundo se nos aparece ordenado porque hay un Dios ordenador que percibe a todos los seres. Por eso mi gato, cuando yo dejo de percibirlo (es decir, deja de existir) sigue con  su vida, porque Dios sigue percibiéndole.
  • Finalmente, la regularidad del mundo es la prueba de que Dios existe.



MONADISMO

Leibniz aporta su particular vía de solución al problema de la relación entre alma y materia: el monadismo.

Para Leibniz, la materia no es extensión infinita, sino una infinita cantidad de átomos, las mónadas, que constituyen los elementos de la materia, es decir, que ya no pueden dividirse más.

  • Son creadas (por Dios), así que pueden ser destruidas.
  • La materia que percibimos se forma por agregación o separación de mónadas.
  • Percepción y apetito (voluntad) son las actividades de las mónadas. Cada mónada es un microcosmos que refleja la totalidad infinita del mundo, cada una desde su punto de vista.
  • No hay relación entre las mónadas, sin independientes, así que no hay que explicar nada, no hay problema de relación entre cuerpo y mente.
  • Sin embargo, Dios impone una armonía entre todas las mónadas, que el ha creado y controla. Las percepciones de cada una de ellas concuerdan perfectamente con las de todas las demás, aunque no se relacionen unas con otras.
  • Los fenómenos físicos no son una descripción precisa de la realidad. Al haber una conexión entre las percepciones de todas las mónadas, parece que haya una objetividad, pero esta no es real sino subjetiva en cada mónada perceptora.
  • Dios es un relojero que sincroniza todos los relojes (infinitos), de manera que parece que todos van a la misma hora.






MONISMO PANTEÍSTA

Segundo intento de resolver el problema de la conexión entre las substancias cartesianas, esta vez obra de Spinoza. La reflexión de Spinoza comienza en la definición cartesiana de substancia: aquello que no necesita de otra cosa que a sí mismo para existir (en este fragmento, por ejempo, del Discurso, parte IV).

Descartes había establecido tres substancias: la materia (res extensa infinita), el yo (res cogitans finita) y Dios (res infinita inextensa). A pesar de su propia definición, cabía considerar que había una evidente dependencia ontológica de unas sobre otras, en tanto que considera a Dios creador del mundo y garante de sus leyes y del conocimiento humano. En fin, que sólo Dios era, en sentido estricto, una substancia.

Spinoza retoma este conflicto dejado de lado por Descartes. Con total coherencia, afirma que si las otras dos substancias han sido creadas por Dios es una contradicción seguir tomándolas como tales, dado que la única substancia, aquello que no necesita de otra cosa que a sí mismo para existir, es Dios. Si en el mundo hay cosas y pensamientos, sean lo que sean no son substancias, sin imperfectas y dependen de algo más perfecto, dependen de Dios para ser.

Así que, tras esta reflexión, desembocamos en el monismo: sólo hay una substancia, Dios. Si hablamos de relojes, ya no hay nada que sincronizar, dado que sólo hay un reloj. Pero es un reloj especial. El problema de la relación entre substancias ha quedado disuelto porque ya no hay que poner nada en relación: todo está en Dios.

Pero hay que explicar algunas cosas, claro: dónde colocamos esas instancias tan dispares de las que tenemos constancia, esto es, que existen y se relacionan: la materia y el pensamiento. La solución de Spinoza ha de pasar necesariamente por Dios, que es lo único que se explica por sí mismo:
  • Dios es la perfección absoluta, es res inextensa infinita. Infinita implica que tiene infinitos atributos, entre los cuales sólo contemplamos dos, la extensión y el pensamiento. Sólo dos porque nosotros, pobres cosas limitadas, no podemos llegar a más, no podemos comprender a Dios en su totalidad, no podemos atribuirle más que dos atributos, la extensión y el pensamiento.
  • Dios y naturaleza son equivalentes, es decir, espíritu y materia no son elementos contrapuestos, sino dos de las múltiples caras de Dios, o dicho de otra manera, hay un solo reloj, pero tiene infinitas esferas de las cuales sólo contemplamos dos, y ambas marcan la misma hora, cada una a su manera. Esto es el panteísmo.
  • Spinoza formua su panteísmo así: Deus sive natura, Dios o naturaleza. Espíritu y materia son equivalentes.
  • En su obra Ética demostrada geométricamente, Spinoza habla tanto de naturaleza como de Dios, e incluso más de aquella que de éste. Pero su editor, temeroso de las autoridades religiosas, que impedirían la publicación del libro, retocó el texto (Spinoza ya había fallecido) y substituyó en numerosas ocasiones la palabra naturaleza por Dios (dado que eran totalmente equivalentes), de modo que Spinoza parece un teísta pero no lo es.


Spinoza introduce dos términos que hay que tener en cuenta:

  • Atributo: cada una de las maneras en que se manifiesta la substancia. Dios tiene infinitos atributos, pero sólo conocemos dos, extensión y pensamiento, materia y mente. Extensión y pensamiento (el alma) no son cosas creadas por Dios, sino atributos suyos, son Dios, que es ala vez cosa pensante y cosa extensa. La naturaleza es divina, por tanto.


  • Modo: son los diversos particulares, fruto de las modificaciones de la substancia divina. Hay mentes individuales y cuerpos individuales. No hay que explicar la conexión entre ellos, son todos parte de lo mismo.

Con Spinoza, el problema de la relación cuerpo-mente deja de ser un problema, o es un problema falso. Se trata de dos procesos que corren paralelos, guardando siempre una estricta correspondencia, en tanto que la estructura de las ideas equivale a la estructura de las cosas: el pensamiento piensa la realidad.

Sutiles resonancias a Parménides y Anaxágoras, ¿no?





OCASIONALISMO

Intento de solución del problema mente-cuerpo propuesto por Malebranche a partir del planteamiento de Descartes.


  • Punto de partida: la separación entre las substancias, pues res extensa y res cogitans son opuestas, porque la primera es material y a segunda inmaterial, por lo que no hay conexión directa entre ellas.
  • Para Malebranche, la comunicación entre ambas se produce por intermediación de Dios, en ocasión de cada evento que se produce en el mundo. Esta solución respeta el inicial dualismo cartesiano.
  • El alma piensa, desea, etc., y en ocasión de este evento anímico, Dios activa los mecanismos de movimiento de nuestro cuerpo.
  • A la inversa, un evento se da en el mundo, y en ocasión de este acntecimiento, Dios introduce en nuestra alma la correspondiente información sensorial.


Otra manera de explicar el ocasionalismo consiste en la metáfora del reloj:



  • Dios es el relojero que ajusta cada vez que es necesario los dos relojes, el del mundo y el de nuestra alma.

divendres, 27 de gener de 2017

DESCARTES Y EL PROBLEMA MENTE-CUERPO

"...conocí por ello que yo era una substancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera que este yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es" (Descartes, Discurso del método IV).


En este breve fragmento se plantea uno de los principales problemas de la antropología cartesiana, el llamado "problema mente-cuerpo", o de las tres substancias. Cuerpo y mente son tan diferentes que no conectan entre sí, según la idea de que una substancia es aquello que existe por sí mismo. Descartes contempla la existencia de tres substancias: el yo (res cogitans, inextenso y finito); Dios (res infinita, inextensa); y el mundo (res extensa, infinita). El yo queda las otras dos, pero al ser inextenso no tiene relación alguna con la materia del mundo, no comparte nada con ella.

La cuestión es qué parte del ser humano es mente y qué parte cuerpo. Por un lado, Descartes establece una diferencia substancial entre los animales y los humanos, aunque ambos tienen una parte material. Los animales son como máquinas, se rigen por las leyes naturales (mecanicismo), mientras que los hombres tienen capacidad para decidir acciones con su cuerpo. Es decir, que de alguna manera hay que explicar la interacción manifiesta entre la parte pensante y el cuerpo material. Y parece evidente que no se trata de una equivalencia entre alma y cerebro: Descartes tiene claro que el cerebro es material, y que se ve afectado por los estímulos sensoriales (la luz, por ejemplo), que es conducida desde los ojos al cerebro a través de los nervios. En este punto, parece evidente que el alma no es el cerebro, sino que si acaso, está en el cerebro, con el que interacciona de alguna manera.

La solución cartesiana es la glándula pineal, un interesante órgano del cerebro: para Descartes, este órgano es un lugar de intercambio, el receptáculo del alma, un lugar que es a la vez extenso y cogitans.

Naturalmente, se trata de una solución precipitada a un problema muy complejo. Algunos pensadores de la órbita cartesiana recogieron sus planteamientos pero considerando su solución insatisfactoria. De manera que el punto de partida de sus propuestas sería el mantenimiento de la separación ontológica de las substancias y la necesidad de explicar alguna forma de conexión entre ellas.






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