PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

diumenge, 24 de setembre de 2017

RECREACIÓN DEL EXPERIMENTO DE MILGRAM


EL EXPERIMENTO DE ZIMBARDO




PSICOLOGIA, UN INTENT DE DEFINICIÓ

  • Una primera idea és que la psicologia és la ciència del comportament i de la conducta psíquica humana.
Què vol dir això? La psicologia estudia la conducta humana des del suposit que aquesta està vinculada a procesos mentals.
ALLÒ QUE FEM ALLÒ                                                QUE PASSA EN LA NOSTRA MENT
MANIFESTACIÓ EMPÍRICA                                      NO HO PODEM VEURE

El cas és que la psicologia estableix que hi ha un vincle entre la manifestació empírica i allò que passa en la nostra ment. Allò que fem és una manifestació d'allò que passa en la nostra ment. Per això, tot el que fem interessa a la psicologia:
  • Feina
  • Oci
  • Aprenentatge
  • Creativitat
  • Família
  • Relacions socials
  • Coducta sexual

Dels nostres actes, la psicologia intentar esbrinar coses sobre el que passa en la nostra ment, en tant que els nostres actes poden ser indicatius d'alteracions en la nostra ment.
El cas és que hi ha dubtes sobre si podem accedir al que veritablement passa en la nostra ment, i que només podem estudiar el que fem, la manifestació empírica dels nostres estats mentals, és a dir, la nostra conducta.
El conductisme és la teoria psicològica que diu que no podem anar més enllà de la conducta manifestada: tinc por de pujar en un ascensor, i quan haig de fer-ho, pateixo símptomes físics:
  • Alteracions de les meves constants: temperatura, ritme cardíac, ritme respiratori, nivells hormonals, etc.
  • Marcadors neurològics detectables.
  • Monitorització de l'activitat cerebral.
Però no totes les alteracions de la nostra ment es poden detectar, algunes són privades, subjectives, i no es poden fer públiques, objectives:
  • Emocions
  • Sentiments
  • Pensaments
  • Memòria
  • Llenguatge
  • Pors
  • Malsons

La psicologia ha de fer el pas de l'estat mental del subjecte a una interpretació objectiva del que passa per la seva ment, i aquesta és una operació arriscada on l'ús del llenguatge pot ajudar o dificultar la tasca del psicòleg. Per això la psicologia no és una ciència exacta.


diumenge, 17 de setembre de 2017

EL ORFISMO Y SUS DERIVACIONES

COSMOGONÍAS Y ANTROPOGONÍAS ÓRFICAS

 Son relatos atribuidos a los órficos, que son los seguidores de un conjunto de creencias que combinan:
  • El culto a Apolo, en tanto que divinidad purificadora (katarsios) y padre de Orfeo.
  • Creencias tracias sobre la reencarnación, según las cuales el alma puede sobrevivir al cuerpo si se mantiene pura.
  • Mitología que toma a Dionisos como figura central, y a Orfeo, hijo de Apolo, divinidad tracia (norte de Grecia) caracterizada por su pureza sexual, poderes musicales y capacidad profética.
Estas ideas parecen ya asentadas en libros sagrados del siglo VI a. C. (Guthrie), aunque otros autores consideran que, hasta el siglo III a. C., la denominación órfico se aplicaba a cualquier tipo de ritual (Linforth). El origen preciso del movimiento órfico, pues, se desconoce, aunque hay menciones a escritos de Orfeo, Museo (su discípulo) y Epiménides en textos del siglo VI; observaciones de Herodoto indican una procedencia egipcia que los relaciona con los misterios de Osiris, aunque también guardan relación con cultos y rituales anatolios (Media y Asiria), y da cuenta de la relación entre orfismo y pitagorismo; Platón y Aristóteles también hablan de variaciones órficas. A pesar de estas referencias, el corpus de literatura específicamente órfica no puede remitirse más atrás de la época helenística, y en su mayor parte al período romano.
En conclusión, no existió un cuerpo de creencias específicamente órficas durante el período arcaico griego, aunque sí se considera a Orfeo como el santo patrón de ciertos rituales de vida. Es más, a teoría de la reecarnación ya tiene seguidores en el occidente griego en el siglo VI a. C. Es la parte literaria de estos ritos lo que no se asienta hasta mucho más tarde.
Aunque también vinculado a Eleusis, el movimiento órfico se desplazó hacia la Magna Grecia, y allí dio lugar a diversas comunidades. Hacia el siglo VI a. C., se había establecido en Crotona, difundiéndose por la zona gracias a la ausencia de santuarios previos y a la abundancia de su literatura teológica. Originó comunidades muy cerradas que trascendían los vínculos sociales previos, que desarrollaron costumbres propias que les separaba del resto de la sociedad, aunque estas diferentes comunidades órficas no estaban relacionadas entre ellas. Con todo, su presencia contribuyó al cambio de algunas concepciones sociales arcaicas, ayudando a superar el espíritu de la tribu o de la unión filial (clanes), dado que estas comunidades se organizaban más allá de los límites de parentesco: sostienen la creencia en la fraternidad universal. Con ellos, la voz philia dejó de significar relación de parentesco para significar amor, philos. Contribuyó también al futuro desarrollo del individualismo, disolviendo el sentido de ligazón con toda la comunidad o tribu: la responsabilidad de una acción ya no se atribuye a la familia, sino sólo al autor material, tanto en el sentido jurídico-penal (la ley del talión, adoptada por los pitagóricos) como en el estrictamente religioso.


El orfismo es una cosmogonía, es decir, una explicación mitológica del orden universal. El origen está en una unidad primordial e indiferenciada, la Noche, en cuyo seno se originó el huevo del mundo por la acción de Cronos, que lo divide en dos mitades, Cielo y Tierra, padre y madre respectivamente; entre ellos aparece un espíritu alado de luz y vida (Eros, Metis, Ericapeo), cuya función es la de generar vida mediante la proyección de su propio germen (spermata), o bien uniendo Cielo y Tierra, antes separados. De tal siembra o unión aparecen las parejas de dioses supremos: Océano y Tetis (padres de los Titanes, según el orfismo; en otras teogonías, Océano es uno de los Titanes), Crono y Rea, Zeus y Hera. A partir de aquí se sucede el drama: el dios supremo trata de aniquilar sus vástagos pero es finamente destruido por ellos.
También la Noche tiene un papel destacado en las cosmogonías órficas (similares a las de Museo y Epiménides, todas post-hesiódicas), en combinación con otras fuerzas, como el Aire o el Tártaro. Son textos que señalan que había narraciones poéticas que atribuían a la Noche el origen del mundo, asociada con elementos sugerentes de la idea de oscuridad, incorporando ideas más primitivas, anteriores a Hesíodo.


El orfismo es también una antropogonía, una explicación del origen del ser humano que se desarrolla a través del mito de Zagreo, donde se sugiere una visión moral del hombre, compuesto de dos naturalezas, la buena y la mala. En una versión de este mito, el niño cornudo Zagreo, nacido de Zeus y Perséfone-Koré, es atacado por los Titanes, despedazado y hervidos sus miembros en una caldera, antes de ser devorados. Después, Zeus aniquila a los Titanes, con cuyo corazón fabrica una pócima que hace beber a Deméter (diosa de la tierra), cosa que permite renacer a Zagreo, bajo la forma de Dionisos. El resto de los miembros de los Titanes fue enterrado, y de sus restos mezclados con la tierra nacieron los hombres. Como los Titanes habían comido carne divina, al surgir de ellos los hombres conservaron esa parte de esencia divina, pero encarcelada en un cuerpo de naturaleza malvada. La vida humana, así, se convierte en una sucesión de luchas entre ambas naturalezas opuestas, bajo la perspectiva de que el cuerpo y el mundo de los sentidos es el elemento negativo. La vida en la tierra es entonces un paso entre sucesivas reencarnaciones, y el ciclo del nacimiento y la muerte constituye una penosa y cansada rueda que, gracias a que el hombre posee un vínculo con lo divino, puede superarse mediante ceremonias ascéticas, pero también condenarse el alma que no siga ese camino, a continuar encadenada a la vida material.
Esta antropogonía está de alguna manera conectada con la narración hesiódica (Trabajos 109 y ss), en la que se explica las diferentes fases en la creación de los hombres por parte de los dioses, fases que se suceden bajo la forma de degradación desde un estado de pureza inicial, en este orden:
  • Raza de oro: son hijos de Cronos, el último de los Titanes. Vivían como dioses, raza exclusivamente masculina, a cubierto de los dolores y las miserias humanas, sin trabajar, en danza y fiesta constantes, y sin enfermar ni envejecer, aunque morían como cayendo en un sueño. Desaparecieron con la caída de Cronos (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X).
  • Raza de plata: menos noble, son pecadores, no quieren hacer sacrificios a los dioses y Zeus los aniquila.
  • Raza de bronce: violentos y belicosos, se exterminan entre sí.
  • Raza de los héroes: son mortales, pero acaban residiendo en las Islas de los Bienaventurados, gobernadas por Cronos.
  • Raza de hierro: Hesíodo no la describe, pero se lamenta de haber nacido precisamente en esa época (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X).
En esta sucesión hay que destacar varios elementos importantes:
  • La idea de un paraíso inicial, desde el cual la perfección inicial se degrada por accidente o por pecado. Es una idea muy difundida en otras culturas arcaicas: los cuatro yugas de la India; los metales de los sueños de Nabucodonosor; textos iranios tardíos (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X).
  • La referencia a los metales será adoptada por Platón para hablar de las diferentes castas, en relación con su concepción tripartita del alma; la edad de oro también se menciona en la cosmoogía del Timeo (sucesión de las edades, concepción cíclica del Gran Año, el mito de los hiperbóreos, etc.).
  • La raza de los héroes abre la vía de una escatología órfica, en relación con la idea de pureza como medio de superar la muerte. Los héroes van a parar a un lugar donde consiguen una existencia semejante a la inmortalidad de los dioses, es decir, se salvan de la muerte. En el orfismo, esta vía se hace posible también a los humanos, la salvación es posible en las almas piadosas (puras) y en los iniciados en los misterios (purificación) (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X). Esta idea fue adoptada por Platón, el neoplatonismo, y el cristianismo, pero no hay que olvidar su presencia original en la religión egipcia, de la que bebe el orfismo, e incluso está presente en la India.
  • A partir el mito de las razas se desarrolla la idea griega de la relación (distante, difícil) entre dioses y humanos, ejemplificada en el mito de Prometeo (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X). Prometeo engaña a los dioses para beneficiar a los primeros humanos (¿aún la raza de oro?), engaño que supone el enfado de Zeus y de nuevo la intervención reparadora de Prometeo (devolución del fuego a los humanos, que Zeus había arrebatado). Finalmente, Prometeo es castigado: encadenado, un águila devora cada noche su hígado, que se rehace cada noche, y así hasta que Heracles lo libera. También son castigados los humanos, entonces aún exclusivamente masculinos: Zeus les envía a la mujer bajo la forma de Pandora, “trampa profunda y sin medida destinada a los humanos” (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X, citando a Hesíodo, Teog. 592 ss). Sobre el mito de Prometeo hay diversas lecturas:
    • Hesíodo: Prometeo supone la irrupción del mal entre los humanos, es el causante de la degeneración de la raza humana, porque por su culpa acabó en peores condiciones.
    • Esquilo: lo considera un signo del progreso humano. Prometeo es un héroe civilizador que enseñó a los humanos el uso del fuego y las artes. Esta última interpretación caló en a cultura ateniense, ya en el siglo V. Esquilo recoge, a través de Píndaro, el setir popular de reconciliación entre Zeus, Prometeo y los humanos, aunque siempre guardando las distancias entre los humanos (mortales efímeros) y os dioses (inmortales) (Eliade, Historia de las creencias..., vol. 1, cap X).
    • El sacrificio como transacción entre dioses y humanos.
    • Orfismo y pitagorismo: negaron valor al intercambio de carne animal como sacrificio, pues desvirtúa la relación entre ambos. Por eso consideran virtuoso el régimen vegetariano, propio de los hombres de oro.
    • Aparece el tema de la justicia divina y el destino humano.


FUENTES: Mircea Eliade, op. cit., y Kirk & Raven, Los filósofos presocráticos.



MENTE POSITIVA


QUÉ ES LA PSICOLOGÍA


diumenge, 10 de setembre de 2017

TEORÍAS ANALÍTICAS DE LA MENTE

GILBERT RYLE


Gilbert Ryle (1900-1976), profesor de metafísica en Oxford en los años 40. Ryle se interesa por las relaciones entre lo material y lo mental, dando cierta primacía a lo físico (fisicalismo) e intentando con ello disolver el mito del dualismo cartesiano.
El mito del dualismo cartesiano, el llamado fantasma en la máquina, es un cuento de hadas, dice Ryle, es la representación de los hechos pertenecientes a una categoría mediante las palabras apropiadas a otra. Por eso introduce la llamada “categoría de lo mental”.

  


La categoría de lo mental

Al utilizar predicados mentales describimos la forma en que las personas dirigen parte de su conducta predominantemente pública. No hay acontecimientos mentales diferentes de los que se dan en otro supuesto estatus de realidad. La vida de una persona no es una doble serie de acontecimientos, mental y física. Hablar de la mente de una persona no es hablar de un depósito que puede albergar objetos que el llamado mundo físico no pueda albergar; es hablar de las capacidades de una persona, sus tendencias e inclinaciones en relación con el mundo ordinario.
No hay una vida interior ajena al mundo físico, sino un conjunto de enunciados disposicionales sobre la conducta manifiesta de las personas. Las referencias lingüísticas a cosas que ocurren en la mente se pueden eliminar (y Ryle debería probar que se pueden eliminar efectivamente, cosa que según Ayer no logra del todo, no realiza ningún intento de mostrar que las referencias a estados mentales pueden ser reformuladas en términos de conducta real o posible, es decir, conectar ese mundo mental con el material).
En definitiva, Ryle sostiene con dificultad que todas las referencias a la mente deben ser traducibles a referencias a la conducta. En un sentido más flexible, su idea se contenta con sostener que puede darse una descripción correcta, en términos conductuales, de una parte considerable de lo que habitualmente se considera mental. La idea básica es, pues, que lo mental, lo que se supone proceso interno, no consiste más que en el hecho de que la persona de la que se predican ciertos estados mentales se comporta o está dispuesta a comportarse en virtud de esos predicados. No obstante, esto no logra explicar más que una parte de la actividad mental (motivos, impulsos), dejando fuera lo perceptivo, la memoria, la imaginación, y todas aquellos factores que no son fácilmente traducibles a conducta.
El logro de Ryle, en este sentido, consiste en haber despejado el camino y evitar así el retorno al dualismo cartesiano (cosa que no pudo hacer la fenomenología), y evitar también otorgar a las sensaciones la categoría de objetos del pensamiento, cosas de la mente, dejándolas bajo la forma de estados o procesos que se predican de los sujetos del pensamiento.
  

Lo mental y la acción

 “La imputación de un motivo para una determinada acción no es una inferencia causal con respecto a un suceso no presenciado, sino la subsunción (poner debajo) de una proposición episódica bajo una proposición de tipo legal”.
Lo mental: motivos y propósitos de acciones voluntarias, las emociones y los estados de ánimo, transferibles a determinados tipos de conducta (acción). Esta concepción admite la existencia de procesos internos, pero minimiza su importancia. Ryle sostendría la idea de a simultaneidad en la planificación y formulación verbal de una sentencia o estado mental. Los actos voluntarios no existen como tales, o al menos la voluntad no es esencial en la ocurrencia de actos voluntarios (acciones). Y plantea el argumento del absurdo por la regresión al infinito en la búsqueda del primer impulso a la volición.


C. B. BROAD
C. B. Broad (1887-1971), catedrático en Cambridge entre 1931 y 1953. Formación científica, fue más un filósofo crítico que especulativo, aunque con un talante más tolerante con la metafísica que otros colegas del movimiento analítico. No obstante, se le considera cercano a Moore y Russell en cuanto a la teoría de la percepción (sense-data), decisiva en la formulación del fisicalismo.
Los objetos físicos se manifiestan ellos mismos en los datos de los sentidos (sense-data). La presencia de los datos de los sentidos _lo que percibimos_ nos induce a creer en la existencia de un mundo de objetos físicos. Pero es sólo una creencia, no una inferencia legítima. No hay nada en los sentidos que nos lleve lógicamente a la conclusión de que debe haber algo más allá de ellos, los objetos físicos. No hay forma de probar su existencia.
La categoría “objeto físico” es una inclinación del pensamiento hacia los sentidos: cualquier cosa que presente cierta duración en el tiempo y cierta unidad en el espacio en conexión con otras cosas similares es categorizada como objeto físico. Y de ello se deduce que, si bien los objetos físicos no están caracterizados literalmente por las cualidades sensibles que obtenemos de ellos, podemos decir que están en alguna relación causal con ellas (la clásica distinción entre cualidades primarias y secundarias, del empirismo británico): los objetos físicos causan sus apariencias pero en una causación indirecta.
En el estado perceptivo, Broad considera que hay un componente subjetivo (estados de la mente) y un componente objetivo, y los sense-data planean entre ambos, en una especie de limbo. Hay un elemento mental (sense-data como algo privado) y un elemento físico (lo espacio-temporal). Broad se inclina preferentemente por el aspecto materialista de esta concepción, frente a la alternativa mentalista de Russell, por ejemplo.
El materialismo de Broad excluye la posibilidad de estados mentales existentes con independencia de los objetos físicos. No hay acontecimientos puramente mentales, como tampoco hay acontecimientos puramente materiales, independientes de ser percibidos (ahí asoma Berkeley).

Teoría de la mente de Broad
El materialismo de Broad no es un mero conductismo, pero deja abierta la posibilidad de que las características que constituyen la mentalidad sean reductibles a movimientos físicos. La mentalidad es una característica emergente compuesta de un cerebro y un sistema nervioso vivos, algo que se denomina factor psíquico, algo indeterminado entre la mente y la materia. Ayer lo rechaza en tanto que tiene similitudes con la idea de alma.


P. F. STRAWSON
Como Ryle, pertenece a la rama analítica de Oxford. En su libro Individuos (1959) expone las tesis del fisicalismo. Según esta teoría, los sujetos de las experiencias no son sustancias mentales, sino cuerpos materiales. Para Strawson, el concepto de persona es lógicamente primitivo, es decir, supone que las personas se identifican mediante la identificación de sus cuerpos. Y que sean cuerpos materiales es condición necesaria para que las experiencias puedan adscribirse a uno mismo o a los otros. Así, la persona es un cuerpo al cual se le puede adscribir estados mentales o experiencias.




FUENTE: A. J. Ayer, La filosofía del siglo XX. Barcelona, Grijalbo, 1983.









dijous, 31 d’agost de 2017

EL CÍRCULO DE VIENA EN SUS ROSTROS


RUDOLF CARNAP, UNA APROXIMACIÓN

Rudolf Carnap (1891-1970) huyó de la Alemania nazi en 1935, para refugiarse en Estados Unidos. Estudió física y matemáticas en Jena, y después de la I Guerra Mundial estuvo en la Universidad de Berlín, donde Einstein era profesor.
En la Universidad de Viena asiste a las clases de Frege sobre lógica matemática. Interés por la física, su tesis doctoral versará, interrumpida por la guerra, sobre el comportamiento de los electrones. La termina en 1921. ese año entra en contacto por carta con Bertrand Russell. A partir de 1923 entra en contacto con el Círculo de Viena, a través de Moritz Schlick. En 1924 da clases en la Universidad de Viena. Reconoce las influencias de Mach, H. Poincaré, Russell y Whitehead.

Asiste a las reuniones del Círculo de Viena hasta 1931, año en que se traslada a Praga. Edita en Viena la revista Erkentnis, órgano oficial del Círculo. Carnap será exponente de la versión más radical del Círculo contra la metafísica y contra Heidegger (fenomenología), en la que resalta no la falsedad de sus concepciones, sino los sinsentidos del lenguaje usado por el fenomenólogo. expresiones tales como 'la nada nadea' no son falsas, sino absurdas. No son falseables porque no pueden contrastarse con la realidad empírica. En este caso, el radicalismo de la crítica analítica se explica en su contexto histórico, dada su coincidencia con la gran influencia de la fenomenología centroeuropea. El Círculo de Viena pretendía advertir contra las posibilidades del lenguaje, sobre lo que puede ser dicho por el mero hecho de ser posible en la palabra, sin otro límite que la configuración de las palabras en un lenguaje sin limitaciones formales, como el metafísico.


Algunas de sus obras

1921  Contribución a la filosofía de la ciencia
1924  Compendio de lógica matemática (publicada en 1929)
1928  La estructura lógica del mundo
1934  Sintaxis lógica del lenguaje
1935  Filosofía y sintaxis lógica
1942  Introducción a la semántica
1943  Formalización de la lógica
1946  Significado y necesidad


Solipsismo
Concepto clave en su obra La construcción lógica del mundo. Pretendía con él abarcar los problemas epistemológicos que podía suscitar la adopción de una base solipsista.
El solipsismo como punto de partida se articula en Carnap de esta manera: es la serie de elementos que constituyen la totalidad de las experiencias presentes de una persona en un momento dado. Y el desarrollo de esta base intenta mostrar que toda la serie de conceptos necesarios para describir el mundo podrían ser construidos paso a paso, mediante la aplicación de la lógica de Russell, sobre la base de la sola relación empírica de la similitud recordad.
La influencia de la Gestalt en esta concepción aparece al considerar que la experiencia se da mediante totalidades indiferenciadas, en un sistema puramente extensional: las cualidades sensoriales son clases de experiencias elementales estructuradas a partir de una semejanza parcial con unidades primitivas combinadas entre sí (por numeración, ordenación numérica de las clases). Según Ayer, se trata de una construcción ingenua.

La sintaxis lógica
Tema desarrollado en su libro Sintaxis lógica del lenguaje (1934). Aquí relacionamos sus ideas básicas:
·        Se puede utilizar un lenguaje para expresar su propia sintaxis _en esto se opone a Wittgenstein.
·        La filosofía, en cuanto disciplina cognitiva, ha de consistir en lógica de la ciencia, en sintaxis lógica del lenguaje científico.
·        Hay la posibilidad de sistemas lingüísticos alternativos al lenguaje científico. La elección de los mismos es una cuestión de conveniencia.
·        El lenguaje se caracteriza por sus reglas de formación, es decir, aquéllas que especifican qué secuencias de signos podrían considerarse sentencias correctas de un lenguaje en cuestión; más sus reglas de transformación, que establecen las condiciones bajo las cuales las sentencias pueden derivarse válidamente de otras.
·        Un lenguaje consta, si es conveniente o necesario, de reglas de significación, con las que correlacionar algunas de sus expresiones con situaciones observables, es decir, una semántica.
·        De esto último, Carnap deriva una teoría de la verdad como coherencia.
·        Distingue entre modos de habla formal y modos de habla material.
·        Hay varios tipos de sentencias:
o Sentencias de objeto: 'Babilonia fue una ciudad grande'.
o Sentencias sintácticas: 'La palabra Babilonia fue pronunciada en la conferencia de ayer' sería una forma más adecuada de referirse a tal hecho. Equivaldría al uso metalingüístico, según Tarski.
o  Sentencias de pseudo-objeto: 'Me referí a Babilonia en la conferencia de ayer'. Son sentencias sintácticas disfrazadas de sentencia de objeto.
·        Una expresión es expresión de experiencia no por tener una determinada forma, sino por utilizarse en sustitución de una experiencia.
·        La mayoría de las expresiones de la filosofía son sentencias sintácticas expresadas erróneamente, como si fueran sentencias de objetos.

La semántica
Carnap fue convencido por Tarski de que el tránsito de la sintaxis a la semántica no era necesariamente una concesión a la metafísica, y por ello hay una parte del pensamiento de Carnap dedicado a este tema.
Carnap parte de la idea de que supera el supuesto tradicional de que las expresiones lingüísticas designan entidades concretas, al considerar que tales expresiones se estructuran según intensiones y extensiones. Toda designación se refiere a una intensión y a una extensión (connotación o significado y denotación o aquello a que se refiere la expresión, respectivamente).
Es importante su referencia a entidades intensionales: conceptos, propiedades y proposiciones individuales, pero no como constructos mentales sino como objetos reales (que no equivalentes a cosas).

Por esta teoría recibe una crítica de Gilbert Ryle: considera que Carnap es un ingenuo que se deja llevar por la idea de Frege de que “el significado de cualquier expresión es la cosa, proceso, persona o entidad de la cual la expresión es nombre propio”. El nombre de una cosa, proceso, persona o entidad no ha de ser necesariamente sustituible por esa cosa, proceso, persona o entidad para tener por si mismo un significado. Que una expresión no tenga correspondencia (que no tenga extensión, denotación, que no pueda señalarse) no supone que no tenga significado (intensión, connotación), esto es, que no sea comprensible.

Fuente: A. J. Ayer, La filosofía del siglo XX. Barcelona, Grijalbo, 1983.





dilluns, 28 d’agost de 2017

ALFRED TARSKI Y LA PARADOJA DEL MENTIROSO

Alfred Tarski (1902-1983), polaco de nacimiento, luego nacionalizado americano (1945). Estudió en la Universidad de Varsovia (doctorado en 1923), donde luego dio clases hasta 1939. Exiliado a Estados Unidos, en 1942 se incorporó a la Universidad de California (Berkeley) como profesor de matemáticas, y después asumió funciones de investigación. En 1968 fue nombrado profesor emérito.


Obra: El concepto de verdad en los lenguajes formalizados (1935).

La verdad y la mentira
Cualquier intento de dar una definición general de verdad, válida para todos los lenguajes naturales, adolece de la paradoja del mentiroso, es decir, de la posibilidad de construir sentencias que digan de sí mismas que no son verdaderas, es decir:
  • Que no son verdaderas si lo son.
  • Que son verdaderas si son falsas.
La paradoja del mentiroso es conocida desde la Antigüedad. Hay una primera versión de Eubúlides de Mileto, que data del siglo IV a. C., y que reza así, más o menos:
  • Un hombre afirma ser un mentiroso. Lo que dice, ¿es verdadero o falso? Su propia afirmación, ¿es verdadera o falsa?
  • Si miente, dice la verdad.
  • Si dice la verdad, miente.
  • Su afirmación siempre es falsa.

Para evitar la paradoja del mentiroso, según Tarski, hace falta distinguir entre:
  • Lenguaje, natural o formal.
  • Metalenguaje, es decir, el ámbito en que se realizan afirmaciones sobre el lenguaje natural o formal.
Cualquier definición de verdad ha de hacerse desde el metalenguaje, es decir, en referencia a un lenguaje pero desde fuera de él, porque la paradoja reside en que es autoreferrencial.
La verdad sería, pues, una definición formalmente correcta y materialmente adecuada de una sentencia verdadera, construida desde el metalenguaje.









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